El Autódromo Oscar y Juan Gálvez se transforma: la histórica obra que reposicionará a Argentina entre los circuitos internacionales
- Telediario Digital

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El Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires avanza con una profunda transformación que promete marcar un antes y un después en la historia del automovilismo argentino. Con un 60% de ejecución, las obras buscan modernizar integralmente el circuito para adecuarlo a las exigencias internacionales de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y la Federación Internacional de Motociclismo (FIM), con el objetivo de volver a albergar las principales categorías del mundo.

La remodelación, considerada la más importante desde la inauguración del autódromo en 1952, demanda una inversión de 100 millones de dólares y moviliza diariamente a unas 150 personas. Según el cronograma previsto, los trabajos comenzaron en enero de 2026 y finalizarían en enero de 2027.
Uno de los cambios más significativos se desarrolla en la zona de boxes. Allí se construye un nuevo edificio de más de 12.000 metros cuadrados, que contará con 32 garages, áreas técnicas y una moderna torre de control. Cada box tendrá una amplitud cercana a los siete metros para responder a las necesidades de las categorías internacionales.

Las obras también contemplan una renovación completa de la infraestructura. Se ejecuta un nuevo paso bajo nivel y un túnel de gran porte, de 4,6 metros de altura y 11 metros de ancho, destinado al ingreso de camiones y a mejorar la circulación dentro del predio.
En materia hidráulica, se instalarán 18.000 caños pluviales para optimizar el drenaje y evitar inundaciones, mientras que también se construirán nuevas playas destinadas a motos y automóviles.
La pista sufrirá importantes modificaciones para cumplir con los estándares de seguridad. Entre ellas, sobresale la ampliación de la recta principal, el rediseño de sectores clave del trazado y la construcción de una nueva horquilla con 10 grados de peralte. Además, la curva 9 tendrá una pendiente longitudinal del 4,2% y un peralte del 4%, mientras que las escapatorias alcanzarán hasta 44 centímetros para responder a las
exigencias de la FIA y la FIM.

Otro de los aspectos centrales será el ensanchamiento del circuito. La recta principal pasará a tener 18 metros de ancho, mientras que el resto del trazado contará con 12 metros, permitiendo una circulación más segura y competitiva.
Pensando en MotoGP y la Fórmula 1
El proyecto contempla dos configuraciones diferentes del circuito.
La destinada a MotoGP tendrá una extensión de 4,3 kilómetros, 14 curvas y permitirá velocidades cercanas a los 300 km/h. La fecha tentativa para el regreso del Mundial de Motociclismo sería el 4 u 11 de abril de 2027, con una capacidad estimada de entre 80.000 y 90.000 espectadores.
En tanto, el trazado proyectado para una eventual vuelta de la Fórmula 1 alcanzará los 4,9 kilómetros, contará con 15 curvas y permitiría velocidades máximas de 340 km/h, con una capacidad cercana a 150.000 personas.
La modernización también alcanzará al sector destinado al público. Las 14 tribunas actuales serán reacondicionadas y se construirán tres nuevas tribunas edificadas, además de 29 tribunas tubulares, incrementando significativamente la capacidad del autódromo.
Un circuito con historia
Ubicado en el barrio porteño de Villa Riachuelo, el Autódromo Oscar y Juan Gálvez fue inaugurado en 1952 por iniciativa de un grupo de pilotos encabezados por Juan Manuel Fangio. El circuito lleva el nombre de los hermanos Oscar y Juan Gálvez, grandes referentes del Turismo Carretera durante las décadas del 40 y 50.
A lo largo de su historia recibió 20 ediciones del Gran Premio de Argentina de Fórmula 1 y 10 del Gran Premio de Motociclismo, consolidándose como uno de los escenarios más emblemáticos del deporte motor en Sudamérica.
La primera carrera de Fórmula 1 en el circuito se disputó en 1953, con victoria del italiano Alberto Ascari, mientras que Fangio debió abandonar por problemas mecánicos. La última visita de la máxima categoría al país fue en 1998, un recuerdo que hoy alimenta la ilusión de millones de fanáticos.
Con las obras avanzando a buen ritmo, el histórico autódromo porteño busca recuperar el protagonismo internacional y volver a posicionar a la Argentina como sede de las competencias más importantes del automovilismo mundial.



