El consumo de carne vacuna cayó al nivel más bajo de los últimos 20 años
- Telediario Digital

- 15 jun
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La carne vacuna atraviesa uno de los momentos más delicados en el mercado interno. El consumo per cápita cayó a 47,5 kilos por habitante al año, el nivel más bajo de las últimas dos décadas, mientras cada vez más familias reemplazan el asado por pollo y cerdo.

El consumo de carne vacuna en Argentina continúa en retroceso y alcanzó un mínimo histórico en los últimos 20 años. Según datos de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el consumo per cápita se ubicó en apenas 47,5 kilos por persona al año, reflejando el impacto de la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento de los cortes vacunos.
La Carne. De los productos básicos de la canasta, está entre las mayores subas. Durante los primeros meses de 2026, la producción de carne vacuna cayó un 7,3% interanual y totalizó 1,168 millones de toneladas. Al mismo tiempo, el consumo interno se contrajo un 11,1% respecto del mismo período del año pasado, lo que representa más de 106 mil toneladas menos absorbidas por el mercado doméstico. Las carnicerías observan cambios en los hábitos de compra, con consumidores que reducen cantidades o migran hacia alternativas más económicas.
Mientras tanto, las exportaciones avanzan en sentido contrario. Entre enero y mayo, los embarques crecieron un 5,1% interanual impulsados principalmente por la demanda de Estados Unidos.
Según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el precio de los cortes de carne vacuna registraron una variación del 0,1% en mayo 2026, con respecto al mes anterior, ubicándose muy por debajo de la inflación oficial (2,1%).
De acuerdo con el IPCVA, el precio promedio de la carne vacuna ronda los $18.569 por kilo, mientras que el cerdo se ubica en torno a los $9.151 y el pollo en $5.048. Hoy, un kilo de asado equivale a casi cuatro kilos de pollo fresco o dos kilos de pechito de cerdo, una diferencia que condiciona las decisiones de millones de hogares.
El consumo de carne porcina alcanzó un récord superior a los 19,5 kilos por habitante al año y el pollo ya se acerca a los 47 kilos per cápita, prácticamente igualando a la carne vacuna. El cambio parece consolidarse y el histórico liderazgo de la carne vacuna en la mesa de los argentinos podría seguir perdiendo terreno.


