El crimen de Nancy Godoy: denunció el abandono de una escuela rural y sus compañeros apuntan contra las autoridades
La docente asesinada en Corrientes había conseguido su primera oportunidad de trabajo continuo después de diez años de espera. Sus compañeros revelaron que encontró una escuela sin agua, electricidad ni condiciones para enseñar y que había presentado una denuncia ante Educación. Ahora exigen que se investiguen las responsabilidades institucionales.

El crimen de Nancy Godoy, la docente rural de 52 años asesinada en Corrientes, continúa generando conmoción y fuertes cuestionamientos al sistema educativo provincial. En diálogo con Telediario, Rita Elena Fernández Toffalo y Martín Salvagno Luchesoli, compañeros y amigos de la víctima, reconstruyeron sus últimos meses de trabajo y denunciaron presuntas irregularidades que, según sostienen, no fueron atendidas por las autoridades.
Nancy había esperado una década para conseguir una oportunidad laboral que le permitiera trabajar de manera continua. En agosto asumió una suplencia en una escuela rural, mientras cursaba el segundo año del Profesorado de Educación Especial con orientación en Discapacidad Intelectual. “Era la primera vez en 10 años que iba a poder trabajar de corrido por un tiempo, tener un sueldo”, recordó Rita, quien destacó la felicidad con la que su compañera había recibido la noticia.

Sin embargo, cuando llegó al establecimiento encontró una realidad muy distinta de la que esperaba. Según relató su compañera, la escuela llevaba entre dos y tres años abandonada, no tenía agua ni electricidad, había murciélagos en su interior y las paredes estaban deterioradas. Pese a esas condiciones, Nancy comenzó a limpiar y recuperar el edificio para que los chicos pudieran volver a estudiar allí.
“Ella se puso a limpiar, no tenía luz, no tenía agua, estaba lleno de murciélagos”, recordó Rita. También explicó que la docente dejó constancia de la situación mediante un acta realizada el 15 de agosto junto a padres de la zona y posteriormente presentó una denuncia con asesoramiento legal ante el Ministerio de Educación.
De acuerdo con el seguimiento que realizó Fernández Toffalo, el expediente ingresó el 1 de septiembre y permaneció sin movimientos hasta el 23 de octubre, después de que se denunciara la desaparición de Nancy.
“Quedó prácticamente archivado, cajoneado, no se movió por más de 50 días”, cuestionó.
Los compañeros también denunciaron que un directivo habría cobrado su sueldo sin asistir al establecimiento y reclamaron que se investigue el conocimiento y la actuación de las autoridades educativas. Estas acusaciones requieren una investigación administrativa y judicial que determine las responsabilidades.
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Otro de los aspectos más dolorosos del testimonio fue la situación económica de la docente. Según Rita, Nancy nunca llegó a percibir el salario correspondiente al trabajo realizado durante su suplencia.
“A Nancy nadie le regaló nada, incluso la supervisora no le llegó a hacer ni la toma de posesión de ese cargo. Nancy no llegó a cobrar un peso por el trabajo que hizo”, aseguró.
Por su parte, Martín Salvago Lucheoli, oriundo de Río Cuarto y residente en Esquina, cuestionó duramente el contexto institucional de Corrientes y sostuvo que la precariedad laboral y el temor a las represalias condicionan a numerosos docentes.
También planteó sospechas sobre posibles responsabilidades más allá de los autores materiales del asesinato, aunque se trata de hipótesis expresadas por el entrevistado y no de conclusiones judiciales acreditadas.
La familia y los allegados convocaron para este miércoles 4 de noviembre a una despedida pública en la plaza 9 de Julio de Esquina, donde, según informaron durante la entrevista, se realizará el velatorio a lo largo de la jornada.

Más allá de la investigación criminal, los compañeros de Nancy reclaman que se determine por qué sus advertencias sobre las condiciones de la escuela no recibieron una respuesta oportuna. También exigen sumarios y el apartamiento de quienes eventualmente hayan incumplido sus responsabilidades.
Martín cerró la entrevista con un reconocimiento a la vocación de la docente: “Es una mujer que defendió la educación pública, que trabajaba para insertar niños en el futuro de la sociedad, para formarlos en su vida y que ha hecho esto con dignidad”.
El caso deja abiertos dos reclamos: esclarecer el asesinato de Nancy Godoy y determinar qué ocurrió con las denuncias que realizó mientras intentaba garantizar el derecho a la educación de los niños de una comunidad rural.



