Iban a buscar a su hija para festejar sus 15 años y murieron aplastados por un árbol en Mendoza
Fabiana Piedi, oriunda de Río Cuarto, y Fabio Pompei murieron cuando un árbol cayó sobre la camioneta en la que viajaban para buscar a su hija menor, que celebraba sus 15 años.
Lo que debía ser un fin de semana de celebración terminó en una tragedia. Fabiana Piedi, oriunda de Río Cuarto, y su esposo, Fabio Pompei, murieron cuando un árbol de gran porte cayó sobre la camioneta en la que viajaban por la ruta nacional 143, en el departamento mendocino de San Carlos.
La pareja había emprendido viaje para buscar a su hija, que se encontraba participando de una actividad deportiva en San Rafael, y regresar juntos para celebrar sus 15 años.

Sin embargo, en medio del intenso viento Zonda, el árbol se desplomó sobre la parte delantera del vehículo y provocó la muerte de ambos en el acto.
En la parte trasera de la camioneta viajaban la adolescente que cumplía años y Andrea Roxana Piedi, hermana de Fabiana y también oriunda de Río Cuarto. Ambas sobrevivieron al dramático accidente.
Las autoridades indicaron que el accidente se produjo en medio de las intensas ráfagas provocadas por el viento Zonda, un fenómeno característico de la región cuyana que ese fin de semana generó importantes complicaciones. La fuerza del viento provocó la caída del árbol que impactó de lleno sobre la camioneta en la que viajaba la familia.

Días después de la tragedia, Ema Pompei, compartió una extensa carta en sus redes sociales para despedir a sus padres.
"Hoy me cuesta encontrar las palabras para hablar de ustedes. Hay dolores que son tan grandes que no entran en ninguna frase", escribió al comenzar el mensaje.
En otro de los pasajes más conmovedores, expresó: "No sé cómo se sigue adelante cuando faltan las dos personas más importantes en mi vida". También recordó el esfuerzo que hicieron sus padres durante toda su vida: "Siempre dije que no había nacido en una cuna de oro, pero que mis papás poco a poco me la habían construido con mucho esfuerzo y sacrificio".

La despedida concluye con un mensaje cargado de emoción: "Los extraño a ustedes. Los amo con todo lo que soy. Y los voy a llevar conmigo para siempre. Ojalá que estén en un lugar hermoso y nos cuiden como los angelitos que son".
La historia de la familia generó una profunda conmoción porque el viaje tenía un único objetivo: reencontrarse con su hija para celebrar uno de los momentos más importantes de su vida. En cuestión de segundos, el festejo esperado se transformó en una tragedia marcada por el viento Zonda y la caída del árbol que cambió para siempre el destino de la familia.




