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Inundaciones en Tucumán: algunas familias vuelven, pero hay zonas olvidadas, aisladas y con pérdidas productivas

Aunque el 95% de las familias evacuadas en La Madrid pudo volver a sus hogares, la emergencia sigue activa en el sur tucumano. Localidades aisladas, denuncias por falta de asistencia y pérdidas productivas profundizan el impacto del temporal.

La situación en Tucumán sigue siendo compleja tras varios días de lluvias intensas. Si bien en La Madrid el descenso del agua permitió que el 95% de las familias evacuadas regresaran a sus casas luego de acampar en las rutas, el panorama dista de normalizarse: hay localidades que continúan aisladas y dependen de la asistencia estatal para subsistir.

En paralelo, crece el malestar en zonas como La Tuna, en Gobernador Piedrabuena, donde vecinos denuncian una ausencia total de autoridades desde que comenzó la inundación. Aseguran que hay viviendas anegadas, familias que lo perdieron todo y personas enfermas sin poder salir. “No sabemos a qué medio recurrir para que esto se haga público”, expresaron, en medio de un reclamo urgente por presencia del Estado.


Mientras tanto, el Gobierno provincial desplegó operativos sanitarios en otras áreas críticas como Niogasta, donde las familias permanecen anegadas desde hace semanas. Equipos de salud trabajan con dificultades por caminos intransitables, asistiendo a más de 40 familias con medicamentos, alimentos y seguimiento permanente. Incluso, en algunos casos, la ayuda solo puede llegar por vía aérea.

En La Madrid, las tareas se enfocan ahora en la recuperación. Se reactivaron los pozos de agua para restablecer el servicio en los hogares y avanzan trabajos de saneamiento y reparación de rutas. Sin embargo, muchas familias todavía enfrentan pérdidas materiales importantes y deberán reconstruir gran parte de lo que el agua arrasó.


El impacto también golpea de lleno a la producción. Desde la Federación Agraria Argentina advirtieron sobre pérdidas en zonas rurales y reclamaron obras estructurales para evitar que estos eventos se repitan. La situación incluso pone en duda el inicio normal de la zafra azucarera, ya que varios campos siguen anegados y complican la cosecha.

Con alertas meteorológicas aún vigentes y caminos que siguen intransitables, el escenario en Tucumán refleja una crisis que no terminó. Mientras algunos comienzan a volver a sus casas, otros siguen esperando ayuda. Y en varios pueblos, el reclamo ya no es solo por el agua: es por no haber sido vistos.

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