La pelea entre Milei y Lula escala y profundiza la crisis diplomática entre Argentina y Brasil
- Telediario Digital

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Las fuertes críticas de Javier Milei contra Lula da Silva desencadenaron la reacción del gobierno brasileño, que calificó el episodio como una provocación sin precedentes. Mientras Brasil analiza los próximos pasos, la Casa Rosada insiste en que el conflicto político no afectará el intercambio comercial entre ambos países.

Brasil calificó los dichos de Javier Milei contra Lula da Silva como una "provocación sin precedentes" y activó una respuesta diplomática. Mientras ambos gobiernos intentan evitar un impacto comercial, las próximas 48 horas serán decisivas para conocer si la crisis escala.
La relación entre Argentina y Brasil atraviesa uno de sus momentos más delicados desde el regreso de la democracia. Las declaraciones del presidente Javier Milei durante un acto político en San Pablo, donde llamó "ladrón", "presidiario" y "basura socialista" a Luiz Inácio Lula da Silva, desataron una inmediata reacción del gobierno brasileño y abrieron una crisis diplomática de alcance regional.
El mandatario argentino viajó el fin de semana a Brasil para participar de la Convención Nacional del Partido Liberal (PL), donde respaldó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Allí también cargó contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien calificó como "basura calva" luego de que la Justicia le negara autorización para visitar al exmandatario brasileño, que cumple arresto domiciliario por la causa vinculada al intento de golpe de Estado.

La respuesta de Brasil no tardó en llegar. El Ministerio de Relaciones Exteriores convocó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y citó al representante argentino en Brasilia, Guillermo Daniel Raimondi.
En un comunicado oficial sostuvo que "no hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas y el pueblo brasileño", además de recordar que ambos países mantienen "203 años de amistad y cooperación".
El canciller Mauro Vieira fue aún más contundente. En declaraciones a Infobae aseguró que las expresiones de Milei constituyeron "una provocación sin precedentes en la historia de más de 200 años de relaciones bilaterales" y remarcó que Brasil "no se deja intimidar por voceros de la extrema derecha". También confirmó que el Gobierno brasileño evaluará durante las próximas 48 horas qué medidas diplomáticas adoptará, una vez concluida la agenda internacional que incluye la visita del presidente de Corea del Sur y la participación de Lula en la asunción presidencial en Perú.

Desde la Casa Rosada, en tanto, reconocen que existe un "enorme malestar" entre ambos gobiernos. Funcionarios admitieron ante Noticias Argentinas que la relación política atraviesa "su peor momento", aunque insisten en que la disputa no tendrá consecuencias económicas.
En defensa del Presidente salió el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien relativizó las críticas provenientes de Brasil.
"Que no se rasguen las vestiduras. Vinieron acá a hacer campaña, dijeron barbaridades del Presidente y pudieron hacer los recorridos que quisieron hacer", afirmó, en referencia al apoyo que Lula brindó a Sergio Massa durante el balotaje de 2023.
Milei, por su parte, también rechazó las acusaciones de interferencia en la política brasileña y respondió que fue el gobierno de Lula el que intervino en la campaña presidencial argentina. "¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil", aseguró en declaraciones radiales, además de mencionar a asesores brasileños que colaboraron con la candidatura de Sergio Massa.
Aunque ambos gobiernos buscan separar el conflicto político del económico, la tensión genera especial atención en el interior productivo argentino. Brasil es el principal socio comercial del país y concentra buena parte de las exportaciones industriales nacionales, especialmente del complejo automotriz, autopartista, metalmecánico y manufacturero.
Provincias como Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos mantienen una fuerte integración con el mercado brasileño, por lo que cualquier deterioro prolongado del vínculo bilateral podría repercutir sobre sectores estratégicos de sus economías regionales.
Por ahora, ningún gobierno anticipa medidas que afecten el intercambio comercial, que en 2025 alcanzó un récord de US$31.195 millones, el mayor volumen en trece años. Sin embargo, las próximas horas serán determinantes para saber si la crisis queda limitada al plano político o si termina impactando sobre la relación entre los dos principales socios del Mercosur.



