“No sabía que Berta ya había sido secuestrada ni que había sido fusilada”
David Andenmatten, exestudiante de la Universidad Nacional de Río Cuarto, relató las torturas y los años de detención que sufrió durante la última dictadura. En diálogo con Telediario, recordó a Berta Perassi, su compañera secuestrada y asesinada, y destacó la importancia del juicio por delitos de lesa humanidad que comenzó en Córdoba.

En medio del inicio de un nuevo juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en Río Cuarto y el sur provincial, David Andenmatten, sobreviviente del terrorismo de Estado, compartió un testimonio atravesado por el dolor, la memoria y la búsqueda de justicia. Actualmente radicado en Ginebra, Suiza, regresó a la ciudad donde estudió Veterinaria y comenzó su militancia política durante la década de 1970.
En diálogo con Telediario, Andenmatten recordó que fue secuestrado en Córdoba en mayo de 1976 y sometido a torturas antes de ser trasladado a una dependencia policial de Río Cuarto. Según relató, permaneció más de 71 días incomunicado y pasó más de tres años privado de su libertad en condiciones que describió como inhumanas.
“Fue un período negro de la vida de tantos compañeros”, expresó. También sostuvo que resulta fundamental que las nuevas generaciones conozcan lo ocurrido en Río Cuarto, donde, según su testimonio, cientos de militantes fueron perseguidos, detenidos y, en numerosos casos, desaparecidos.
La historia de Berta y una frase que marcó su vida
Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista llegó cuando recordó a Berta Perassi, su compañera, secuestrada el 1 de julio de 1976. De acuerdo con su relato, fue trasladada al centro clandestino de detención La Perla, donde habría permanecido tres semanas bajo tortura antes de ser asesinada.
David explicó que, después del Mundial de Fútbol de 1978, fue trasladado nuevamente para ser interrogado y torturado. En ese contexto, uno de sus represores le preguntó si había sido novio de Berta.
“Yo en ese momento no sabía que Berta ya había sido secuestrada ni sabía que había sido fusilada. Pero así y todo mi reflejo fue no reconocer. Yo le dije: ‘No, yo no era novio de Berta’”, recordó.
Aquella respuesta, pronunciada en medio del miedo y la violencia, terminó convirtiéndose en el título de su libro: Te volví a olvidar.
El sobreviviente explicó que negar el vínculo era una manera de protegerse, porque cualquier información podía ser utilizada por los represores para profundizar las torturas o incluso provocar nuevas muertes.
Un libro para reconstruir la memoria
Andenmatten contó que ya realizó diez presentaciones de su libro, varias de ellas en Río Cuarto, y que recientemente participó de una actividad en el Concejo Deliberante, donde pudo conversar con estudiantes.
Destacó especialmente la importancia de acercar estos testimonios a los jóvenes. Durante uno de esos encuentros, una alumna manifestó que desconocía qué había sido La Perla, lo que permitió abrir un espacio de intercambio sobre el terrorismo de Estado.
“He palpado el sufrimiento que ha dejado el genocidio”, afirmó, al referirse a las historias de familiares y sobrevivientes con quienes volvió a encontrarse.
El juicio y la búsqueda de los desaparecidos
El comienzo del juicio por delitos de lesa humanidad en Córdoba representa para David una nueva oportunidad de reconstruir lo sucedido y avanzar en el camino de la justicia.
Durante la entrevista manifestó su esperanza de que continúen las tareas de búsqueda e identificación de restos de personas desaparecidas, entre ellas Berta Perassi y otros compañeros que estuvieron detenidos en La Perla.
También cuestionó los discursos que relativizan o niegan los crímenes de la dictadura. “No podemos aceptar que ahora se comience de vuelta a negar todo lo que pasó”, sostuvo.
Su testimonio vuelve a poner en primer plano la historia de los estudiantes, trabajadores y militantes perseguidos en Río Cuarto, y la necesidad de preservar la memoria colectiva a casi cinco décadas de aquellos hechos.




