“Qué bueno que lo denuncié”: habló la prima del exsacerdote condenado por abuso sexual
Patricio Cruz Viale fue condenado a 3 años y 4 meses de prisión por un hecho contra una feligresa adulta. Tras conocerse la sentencia, su prima Paulina Viale habló con Telediario sobre la denuncia que presentó por un episodio que, según sostiene, ocurrió cuando ella tenía 7 años. “No soy la única”, afirmó.

La Cámara Cuarta del Crimen de Córdoba le impuso 3 años y 4 meses de prisión domiciliaria al exsacerdote Patricio Cruz Viale, por un hecho de abuso sexual contra una feligresa adulta ocurrido en 2024. Tras conocerse el fallo, su prima Paulina Viale habló con Telediario y se refirió a su propia denuncia contra el exreligioso.
Por el momento, Cruz Viale continuará en prisión domiciliaria, beneficio con el que contaba tras un período inicial de detención en el penal de Bouwer.
Viale sostiene que fue víctima de Cruz Viale cuando tenía apenas 7 años y él 16. Durante la entrevista hizo una aclaración contundente sobre su caso
“Lo mío fue una violación, no fue un abuso sexual. Hay que decirlo para que quede bien claro”.
Paulina evitó reconstruir públicamente los detalles de aquel episodio y explicó que hoy su objetivo está puesto en otro lugar. Al ser consultada sobre cómo recibió la condena conocida este martes, aseguró sentir “mucho alivio”.
“Yo sé que sucedió, pero que otra estructura como la judicial lo reconozca es sumamente importante”, sostuvo.
El abogado de Paulina explicó en Telediario que su presentación atraviesa una situación judicial diferente a la causa por la que Cruz Viale acaba de ser condenado. Según detalló, existe un planteo pendiente ante la Justicia Penal Juvenil para intentar revertir el archivo dispuesto por la Fiscalía.
El letrado reconoció que, por el tiempo transcurrido, la acción penal está prescripta y no existe posibilidad de imponer una pena por la denuncia de Paulina. Sin embargo, planteó que la prescripción
“no borra el hecho, no borra la autoría, no borra los efectos sobre la víctima y mucho menos puede ser una mordaza”.
La condena de Cruz Viale corresponde, por lo tanto, a otro caso, el denunciado por una feligresa adulta por un episodio ocurrido en 2024. Para Paulina, sin embargo, el fallo tiene un significado que excede ese expediente. Después de décadas, asegura haber encontrado un espacio para hacer pública su historia.

Para Viale, una sentencia de estas características también puede convertirse en un impulso para otras personas que atravesaron situaciones similares y todavía no pudieron denunciarlas.
“Ayer pensaba: ‘Qué bueno que lo denuncié’. No hubiese sido lo mismo no hacerlo antes de que saliera la sentencia”, expresó. Y remarcó otra frase durante la entrevista,“No soy la única”.
Viale explicó que, después de hacer pública su situación, otras personas se acercaron a contarle experiencias vinculadas con otros casos de abuso. También mencionó la existencia de una red de víctimas de abusos eclesiásticos que trabaja en Córdoba y sostuvo que su exposición busca contribuir a que otras personas puedan hablar.
Mirá la nota completa:




