Salió sorteado entre cinco seminaristas y ahora será monaguillo del Papa León XIV en Córdoba
Gino Catania estudia desde hace cinco años en el Seminario Jesús Buen Pastor de Río Cuarto y fue seleccionado para colaborar en la misa que León XIV celebrará en Córdoba. En diálogo con Telediario, contó cómo recibió la noticia y qué significa estar tan cerca del pontífice: “Es algo histórico para mi vida y mi vocación sacerdotal”.
A poco más de un mes de la llegada del papa León XIV a Córdoba, comienzan a conocerse las historias de quienes tendrán un lugar privilegiado en una jornada que promete quedar en la memoria. Una de ellas tiene una conexión directa con Río Cuarto: Gino Catania, seminarista que estudia desde hace cinco años en la ciudad, será uno de los monaguillos durante la misa del pontífice.

Gino es oriundo de General Alvear, Mendoza, y se prepara para ser sacerdote de la Diócesis de San Rafael. Su formación comenzó allí, pero el cierre del seminario lo llevó a continuar sus estudios en el Seminario Jesús Buen Pastor de Río Cuarto.
Su llegada al altar papal tuvo una particularidad. La organización buscó que diferentes seminarios del país estuvieran representados durante la celebración y solicitó un seminarista de cada institución. En Río Cuarto había cinco candidatos que cumplían con los requisitos y la decisión se tomó mediante un sorteo.
“No fue que fui elegido. Entre los cinco más grandes se sorteó y, providencialmente, salí sorteado yo”, contó entre risas en diálogo con Telediario.

Por ahora, asegura que vive la previa con tranquilidad. Incluso admite que todavía no termina de dimensionar lo que ocurrirá cuando tenga al Papa a pocos metros. “Posiblemente cuando esté en la misa y vea al Papa tan cerca, ahí empiecen a llegar los nervios”, reconoció.
¿Qué hará durante la misa?
Todavía no conoce exactamente qué tarea tendrá asignada. Los seminaristas comenzarán las reuniones organizativas en los próximos días y allí se distribuirán las funciones.
Las posibilidades son muchas: participar de la procesión de entrada, llevar la cruz, las velas o el turíbulo, preparar elementos del altar o acercarle al pontífice el cáliz, el vino y el agua. Serán alrededor de 14 a 16 seminaristas colaborando durante la celebración.
“Es ayudar y servir en todo lo que haga falta para que la celebración salga bella y prolija”, explicó.
Gino transita una formación que demanda varios años antes de llegar al sacerdocio. Actualmente también realiza tareas pastorales durante los fines de semana en la Basílica Nuestra Señora de la Consolata, en Sampacho.
Pero nada de ese recorrido hacía imaginable que alguna vez terminaría asistiendo a un Papa en el altar.
“No sé si alguna vez había imaginado poder conocer al Papa o estar tan cerca y colaborar en el servicio del altar”, confesó.
Por eso, detrás de la magnitud de una visita histórica para Córdoba y para el país, para Gino habrá otra historia mucho más íntima. “Es algo histórico, no solamente para el país, sino para mí, para mi vida y para mi vocación sacerdotal también”, resumió.




