Vive en un fiat 600 y recorre latinoamérica: la increíble historia de daniela
- Telediario Digital

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Hace casi dos años, Daniela decidió cambiar su vida y salir a recorrer caminos en un Fiat 600 al que bautizó “Paciencia”. Vende artesanías para sostener el viaje y tiene un objetivo que la moviliza especialmente: llegar a Perú para reencontrarse con sus hijas y luego continuar rumbo a México.

Daniela convirtió un pequeño Fiat 600 en su casa, medio de transporte y compañero de ruta. Salió desde Neuquén y comenzó una aventura que ya la llevó fuera de Argentina. Actualmente se encuentra en Arica, Chile, a pocos kilómetros de la frontera con Perú, evaluando cómo continuar debido a las complicaciones registradas en las rutas.
En diálogo con Telediario, contó que el próximo 9 de octubre se cumplirán dos años desde que comenzó a vivir viajando. La idea, sin embargo, venía desde mucho antes: de joven había recorrido lugares como mochilera, pero luego formó una familia y regresó a una vida más convencional.

Ahora decidió retomar aquel sueño. Y detrás del recorrido existe una motivación todavía más fuerte: sus hijas viven desde hace cuatro años en Lima. “Hoy lo que me mueve es llegar a mis hijas, compartir con ellas todo lo que más pueda, convencerlas de viajar juntas y seguiré yo sola”, relató.
“Paciencia”, el nombre que resume todo el viaje
El Fiat 600 tiene nombre propio: “Paciencia”. Daniela explicó que surgió después de atravesar una larga reparación del motor que demoró unos tres meses y requirió tiempo, dinero y perseverancia.
Y la paciencia también se convirtió en una filosofía para recorrer miles de kilómetros. Dentro del pequeño vehículo duerme y guarda sus pertenencias, mientras que en cada destino despliega las artesanías que realiza y vende para conseguir los recursos necesarios para continuar.

“Yo tengo que ir parando para ir trabajando, para generar los recursos para poder vivir el día a día”, explicó. Su itinerario, por eso, no responde a un cronograma rígido: depende del trabajo, de las personas que conoce, de las condiciones de las rutas y ahora también de los plazos migratorios.
“Si vas a esperar el tiempo perfecto, no va a suceder nunca”
Daniela reconoce que viajar sola y atravesar fronteras en un Fiat 600 despierta sorpresa. Muchos la definen como una mujer “corajuda”, aunque ella asegura que los miedos y las dificultades personales no desaparecen simplemente por salir a recorrer el mundo.

Su mensaje para quienes tienen un proyecto pendiente resume buena parte de su experiencia: “Si vas a esperar el tiempo perfecto o sentirse óptimo al cien por ciento, creo que eso no va a suceder nunca”.
Su aventura continúa ahora hacia Perú. Después vendrá el reencuentro con sus hijas y, más adelante, México. Sin fechas rígidas ni apuro: para Daniela, el sentido del viaje está precisamente en lo que ocurre entre un destino y otro.



