Crisis en la maquinaria agrícola: caen la producción, las ventas y el empleo en Córdoba
Un informe de AFAMAC reveló retrocesos en el empleo, la producción y la facturación de maquinaria agrícola y agropartes. Mientras el agro se mantiene como uno de los sectores mejor posicionados de la economía, las industrias que lo abastecen enfrentan dificultades. La apertura de importaciones y la incertidumbre económica aparecen en el centro del debate.

La crisis económica también comienza a mostrar sus efectos en uno de los sectores industriales más representativos del interior productivo argentino. Según los datos difundidos por la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y Agrocomponentes de Córdoba (AFAMAC), la actividad registró caídas en indicadores clave como empleo, producción, utilización de la capacidad instalada y facturación. Los números encienden señales de alerta en una provincia donde la industria metalmecánica constituye una pieza fundamental de la economía regional.
Uno de los datos más preocupantes es la pérdida de puestos de trabajo. De acuerdo con el informe analizado, el empleo retrocedió un 2,2% en las empresas de maquinaria agrícola y un 3,7% en el sector de agropartes, en la comparación entre enero y septiembre de 2026 y el mismo período del año anterior. Pero el deterioro también se refleja en la actividad productiva: mientras la fabricación de maquinaria cayó un 2,6%, las agropartes registraron una contracción cercana al 33% en la comparación semestral, equivalente a casi un tercio de su producción.
La menor actividad se trasladó a la facturación. Medida a precios constantes, la caída alcanzó el 15,6% en maquinaria agrícola y el 29% en agropartes. En dólares, los retrocesos fueron del 7,7% y del 22,2%, respectivamente. A su vez, la utilización de la capacidad instalada se ubicó en el 65% para maquinaria agrícola y en el 56,8% para agropartes, lo que evidencia una parte importante de la estructura industrial sin utilizar.
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El impacto de las importaciones y la incertidumbre
Durante su análisis económico en Telediario, el periodista Guillermo Geremía puso el foco en una contradicción del actual escenario productivo: mientras el campo aparece entre los sectores favorecidos por el modelo económico del Gobierno de Javier Milei, una parte de la industria nacional que lo abastece está sufriendo las consecuencias de la menor actividad. En ese contexto, advirtió sobre el impacto de la apertura comercial y el ingreso de maquinaria agrícola nueva y usada, que compite con la fabricación nacional y puede afectar la demanda de componentes producidos en Córdoba.
El panorama también está atravesado por la cautela de productores y contratistas rurales frente a nuevas inversiones. Aunque existen herramientas de financiamiento, la incertidumbre económica condiciona las decisiones de compra y renovación de equipos. Geremía vinculó este escenario con lo observado durante la última Exposición Rural de Río Cuarto, donde señaló que las ventas de maquinaria agrícola habían mostrado escaso movimiento.
Los datos abren un interrogante que trasciende a las fábricas cordobesas: ¿puede sostenerse un modelo de crecimiento agroexportador si se debilita la industria nacional que produce la tecnología, las máquinas y los componentes que necesita el campo? La situación vuelve a poner en discusión la necesidad de políticas que articulen producción primaria, industria y empleo, especialmente en las economías regionales, donde cada retroceso industrial repercute sobre trabajadores, proveedores y comunidades enteras.




