“Salinas no tendría que haber estado nunca libre”: el dolor de una familia tras verlo nuevamente en el banquillo
Clarisa Muzzio, hermana de una de las víctimas de la masacre del Banco Popular Financiero de Río Cuarto, habló con Telediario tras el inicio del juicio por delitos de lesa humanidad que tiene entre sus 21 imputados a Miguel Ángel Salinas. El expolicía, condenado a prisión perpetua por el asesinato de seis trabajadores en 1987, recuperó la libertad condicional en 2007.
La imagen de Miguel Ángel Salinas nuevamente sentado en el banquillo de los acusados reabrió una herida que permanece presente en Río Cuarto desde hace casi cuatro décadas.
El expolicía, condenado por la masacre del Banco Popular Financiero, enfrenta ahora un nuevo juicio por su presunta participación en delitos de lesa humanidad cometidos durante la década de 1970.

El proceso judicial comenzó este martes 20 de octubre en el marco de la denominada Causa Gutiérrez, actualmente Causa Disanto, que investiga secuestros, torturas y otros delitos cometidos durante el terrorismo de Estado en el sur de Córdoba. Salinas es uno de los 21 imputados y está acusado de haber integrado grupos de tareas vinculados con la represión ilegal.
Su presencia en la primera audiencia provocó una profunda conmoción entre los familiares de las víctimas de la masacre del Banco Popular Financiero, ocurrida en 1987.

En aquel episodio, Salinas y otro policía, de apellido Nievas, participaron del asalto que terminó con seis trabajadores asesinados y el gerente de la entidad gravemente herido. Por esos crímenes, Salinas fue condenado a prisión perpetua en 1989, aunque recuperó la libertad condicional en 2007, después de cumplir 20 años de prisión.
En diálogo con Telediario, Clarisa Muzzio, hermana de Alejandro Muzzio, una de las víctimas, describió lo que sintió al volver a ver al condenado durante la audiencia.
"Uno no sabe lo que le pasa hasta que lo ve. Para mí personalmente fue altamente movilizante verlo, verlo hoy cómo es Salinas. Y después, cuando él habló, lo poco que habló, realmente fue un día bastante movilizante", expresó.
La mujer también manifestó su expectativa de que el nuevo proceso judicial permita esclarecer las responsabilidades del expolicía durante el terrorismo de Estado. "Deseos de que realmente, en función a todo esto que se está moviendo hoy, pueda terminar sus días preso", sostuvo.

Consultada sobre si conocían las posibles vinculaciones de Salinas con delitos de lesa humanidad, Muzzio reconoció que habían escuchado versiones, pero que nunca tuvieron certezas.
"El tiempo nos demuestra que el Salinas que cometió el hecho en el Banco Popular Financiero tenía antecedentes atroces, vinculados a la Policía de la Provincia", manifestó, en referencia a las acusaciones que ahora deberá resolver la Justicia.
"Siempre me generó mucha impotencia. Esta persona mató a sangre fría a cinco o seis empleados de un lugar y está libre. Es inentendible", expresó.
También recordó que su sobrino Francisco y su madre se presentaron para pedir explicaciones sobre la decisión judicial que permitió su liberación. Según su testimonio, la respuesta que recibieron estuvo relacionada con la buena conducta durante su permanencia en prisión.
"Yo no estoy de acuerdo, ni en este caso ni en ningún caso, con que una persona que comete semejantes hechos quede libre. Salinas no tendría que haber estado nunca libre", afirmó.
Finalmente, manifestó su deseo de que el nuevo juicio permita establecer las responsabilidades penales correspondientes: "Espero que por los hechos cometidos en la época militar, y por esto del banco, obviamente por nuestra causa, Salinas termine sus días donde debe ser: atrás de rejas".
La segunda audiencia está prevista para el martes 27 de octubre, mientras que se estima que el proceso judicial podría extenderse hasta mediados de 2027. Para las familias de las víctimas, el nuevo juicio representa otra instancia de búsqueda de justicia, casi 40 años después de una de las masacres más recordadas de Río Cuarto.




