"Se aparecía como un gato" así se manejaba el profesor de hockey denunciado por abuso sexual
Mariana Martín aseguró en diálogo con Telediario que docentes, madres y jóvenes realizaron planteos ante distintas áreas de la Universidad desde 2019, pero cuestionó la falta de respuestas. También reveló que, tras ser apartado del hockey, González habría sido destinado a tareas administrativas dentro de Deportes.
La detención de Mario González volvió a poner bajo la lupa lo que ocurrió dentro de la Universidad Nacional de Río Cuarto cuando comenzaron a surgir las primeras acusaciones. Mariana Martín, mamá de una de las víctimas y docente vinculada durante décadas al hockey universitario, apuntó directamente contra la respuesta institucional que, según relató, recibieron quienes intentaron advertir sobre lo que estaba sucediendo.

En diálogo con Telediario, Martín sostuvo que durante 2019 hubo reuniones, presentaciones y reclamos ante diferentes áreas de la Universidad. Según su testimonio, las jóvenes realizaron planteos ante espacios institucionales, mientras que madres y docentes también fueron convocadas para aportar información sobre lo que conocían.
Sin embargo, al recordar qué respuesta encontraron, fue contundente:
“Secretario de Deportes, nada, bien gracias. Dirección de Deportes, bien gracias”.
La mujer aseguró que las advertencias no quedaron circunscriptas a una sola dependencia. Según relató, acudieron a instancias superiores dentro de la estructura universitaria y también a áreas vinculadas con género y legales. Pese a eso, sostuvo que las respuestas concretas no llegaban y que, mientras tanto, González continuaba apareciendo en espacios relacionados con el hockey y el deporte universitario.
“Tenemos esta persona que está dando vueltas en el polideportivo”, recordó Martín sobre uno de los planteos que realizaban en aquel momento. Según describió, González aparecía en partidos, entrenamientos y otros ámbitos deportivos, una situación que generaba preocupación entre docentes, jugadoras y familias.

La tensión llegó a tal punto que Martín y otras personas vinculadas al hockey decidieron apartarse de esa actividad.
“Presentamos una nota en la Dirección de Deportes. Dijimos: ‘Hasta acá llego’. Nos desvinculamos del hockey y nos ponemos a disposición de la Dirección de Deportes para el deporte que sea”, explicó sobre la decisión adoptada en noviembre de 2019.
Uno de los aspectos que más indignación le genera todavía hoy tiene que ver con qué ocurrió después de que González fuera apartado del hockey. Según afirmó, en lugar de quedar completamente separado del ámbito deportivo, habría sido destinado a cumplir tareas administrativas.
“¿A dónde lo mandan al señor González? A hacer tareas administrativas a la Dirección de Deportes. Una locura”, expresó Martín durante la entrevista.
Para la mamá de una de las víctimas, aquel episodio resume el cuestionamiento central hacia la institución, no sólo qué se sabía, sino qué medidas concretas se adoptaron frente a las advertencias y denuncias que ya circulaban dentro de la Universidad.
Martín insistió además en que quienes integraban los equipos docentes no presenciaban los presuntos abusos y rechazó que se pueda hablar de una complicidad directa entre entrenadores o profesores. Pero marcó una diferencia clara al referirse al plano institucional.

“Lo que sí hay complicidad es la parte institucional”, sostuvo, en referencia a la respuesta que, según su versión, dieron las autoridades ante los planteos realizados.
También aseguró que la permanencia de González en espacios deportivos generaba temor entre las familias. Según relató, algunos padres habían llegado a manifestar que preferían no llevar a sus hijas a entrenar ante la posibilidad de encontrárselo en el lugar.
La detención de González representa para Martín un punto importante dentro de una causa que considera todavía lejos de estar cerrada. Pero su reclamo no termina en el proceso judicial contra el exprofesor.
“La institución tiene que dar explicaciones”, afirmó.
Mientras la causa avanza hacia el juicio, hay preguntas que atraviesan todo el expediente, ¿qué sabía la Universidad, cuándo lo supo y qué hizo frente a las advertencias de las víctimas, sus familias y docentes que reclamaban una respuesta?.




